Ese soy yo

Aunque quizá algunos de ustedes crean conocerme, permitan que me presente.


Mi nombre es Bernardo Muñoz Carvajal: Soy varón, heterosexual, comedor habitual de cerdo y nunca le hago ascos al vino salvo que un tipo con faldas me lo sirva en un copón bendito.

Sumen a tales defectos que ni toco el bongo ni monto en bicicleta y entenderán que me considere al borde de la exclusión social en una ciudad tan políticamente correcta como Barcelona. Y es que no hay marginalidad más cruel que aquella que te hace asumir que perteneces a ese colectivo que jamás pillará subvenciones, ayudas o microcréditos, que pagará por todas y cada unas de sus necesidades, que sufragará de su pecunio sus cada vez más escasos vicios, y que jamás obtendrá de su ayuntamiento otra cosa que indiferencia y desprecio.

Por si mi carácter no les parece aún suficientemente perverso, añadan a la problemática anterior que no soy nada nacionalista, o sea, ni nacionalista ni anitinacionalista, lo que me granjea permanentes desencuentros entre quienes lo son y los que creen no serlo.

Para colmo, he desnudado mis pensamientos durante cuatro años en un blog que aun no sé quien ha logrado cerrarme. Y no entiendo el motivo de tal saña, pues en aquella bitácora rara vez hablaba en serio.

Ahora regreso en esta versión actualizada de mi página personal. ¿Más de lo mismo? Sólo en parte. No se asusten si descubren que disparo sin piedad contra la izquierda, o que la ataque con tanta saña o más que la empleada contra la cerril derechona. No es que me tire la diestra, antes al contrario, pero soy crítico con aquellos de los que espero algo, pues sólo ellos me pueden desilusionar.

Por lo demás, tampoco quiero que entiendan mi posicionamiento político como un dogma de fe. No milito en ningún partido -me abochornan todos- y además acumulo graves fisuras ideológicas que, lejos de reprimir, airearé en esta página.

Ahora que me conocen deben ustedes decidir si huyen o se suman a este viaje. Como es lógico les animo que hagan lo último. Y es que, aunque no puedo prometerles nada, estoy convencido de que, juntos, nos vamos a reír mucho.

Sean ustedes bienvenidos a esta nueva etapa de “El Siglo de las Luces”.

Entradas populares de este blog

El colegio Cristo Rey de Barcelona.

Reflexiones postelectorales (II) ¡Qué viene el PP!

Orange cobra por participar en un proceso de selección a un puesto de trabajo